Ministerio Alabanza

Julián Orostegui
Director del Ministerio de Alabanza
Melissa Espinosa
Directora del Ministerio de Alabanza
Ministerio de Alabanza
Ministerio de Jóvenes «Restauración»
MINISTERIO DE ALABANZA Y ADORACIÓN
Tañedores que buscan el rostro del Señor
Nuestra identidad
El Ministerio de Alabanza y Adoración es un ministerio establecido bajo la cobertura espiritual de nuestros pastores, Víctor Manuel Mancilla y Marina González, quienes han sido parte fundamental de la formación, dirección y consolidación de este ministerio.
La dirección del Ministerio de Alabanza está a cargo de Julián Orostegui y Melissa Espinosa, quienes, junto con los líderes de los equipos de alabanza, Dayana Hernández y Diana Rugeles, trabajan en la formación espiritual, ministerial y musical de cada integrante.
Nuestro propósito no se limita a interpretar música dentro de la iglesia. Creemos que la alabanza es una expresión de nuestra relación con Dios y que cada músico, cantante y servidor ha sido llamado a poner sus dones al servicio del Señor.
Por esta razón, asumimos nuestra identidad como tañedores, entendiendo que nuestro llamado es buscar el rostro de Dios, cultivar una vida de intimidad con Él y utilizar la música y la adoración como instrumentos para exaltar Su nombre y ministrar a Su pueblo.
Nuestro fundamento bíblico
Nuestra identidad está fundamentada en la Palabra de Dios y especialmente en el llamado que encontramos en el Salmo 33:
“Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los íntegros es hermosa la alabanza.
Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio.
Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo.”
Salmo 33:1-3
Este pasaje representa profundamente lo que anhelamos vivir como ministerio. Dios no solamente nos llama a cantar o tocar un instrumento, sino a hacerlo desde un corazón íntegro, con excelencia, alegría y una verdadera expresión de adoración.
El Salmo 33 nos recuerda que la excelencia musical y la condición espiritual del adorador deben caminar juntas. Por eso procuramos formar músicos que no solamente sepan ejecutar un instrumento, sino que conozcan a Dios, amen Su Palabra, vivan en obediencia y comprendan que el verdadero propósito de su talento es glorificar al Señor.
Nuestra visión
Ser una generación de tañedores que busque continuamente el rostro del Señor, desarrollando una profunda vida de intimidad con Dios y utilizando sus dones musicales para exaltar Su nombre, ministrar Su presencia y conducir a Su pueblo a una verdadera adoración.
Anhelamos levantar generaciones de adoradores que comprendan que el ministerio no comienza en una plataforma, sino en una vida rendida delante de Dios.
Nuestra misión
Formar y desarrollar adoradores íntegros, comprometidos con Dios, con Su iglesia y con el servicio, fortaleciendo tanto sus capacidades musicales como su carácter espiritual.
Buscamos que cada integrante pueda crecer en:
Intimidad con Dios.
Conocimiento y aplicación de la Palabra.
Carácter y madurez espiritual.
Excelencia musical.
Disciplina y responsabilidad.
Trabajo en equipo.
Servicio y humildad.
Sensibilidad a la dirección del Espíritu Santo.
¿Qué significa ser un tañedor?
Para nosotros, un tañedor no es simplemente una persona que toca un instrumento.
Un tañedor es un adorador que utiliza su instrumento, su voz y sus dones como una expresión de su relación con Dios.
Ser tañedor significa entender que antes de ministrar delante de una congregación debemos aprender a ministrar delante de Dios.
Significa buscar Su rostro antes que una posición, Su presencia antes que el reconocimiento y Su voluntad antes que nuestros propios intereses.
El tañedor procura desarrollar excelencia en lo que hace, pero entiende que la excelencia musical nunca puede sustituir un corazón rendido.
Por eso nuestro llamado puede resumirse en una frase:
Buscamos el rostro del Señor y tocamos Su corazón por medio de nuestra adoración.
Una generación que adora
Nuestro ministerio está conformado por diferentes generaciones. Creemos que Dios puede levantar adoradores desde la niñez y acompañarlos en cada etapa de su crecimiento espiritual y musical.
Ministerio de Alabanza Infantil SALEV
SALEV es nuestro ministerio de alabanza dirigido a niños entre los 7 y 12 años.
Este ministerio tiene como propósito introducir a los niños en una cultura de adoración, servicio, disciplina y formación musical, ayudándolos a descubrir desde temprana edad que sus talentos pueden ser utilizados para glorificar a Dios.
SALEV es dirigido por Yeray Hernández y Samuel Azcanio, quienes tienen la responsabilidad de acompañar y formar a esta nueva generación de adoradores.
Nuestro deseo es que cada niño pueda comprender que no es demasiado pequeño para servir a Dios y que su adoración tiene valor delante del Señor.
Ministerio de Preadolescentes
Está conformado por jóvenes entre los 12 y 15 años.
Esta etapa busca fortalecer la identidad espiritual y musical de cada integrante, ayudándolos a comprender el significado del servicio, la responsabilidad y la adoración dentro de la iglesia.
Ministerio de Adolescentes
Está conformado por jóvenes entre los 15 y 18 años.
En esta etapa buscamos desarrollar jóvenes con mayor madurez espiritual y ministerial, fortaleciendo sus dones y enseñándoles a asumir responsabilidades dentro del servicio a Dios.
Ministerio de Jóvenes
Está conformado por personas de 18 años en adelante, quienes participan activamente en los equipos principales de alabanza.
Los dos grupos principales del ministerio están conformados por aproximadamente 50 personas desde los 16 años en adelante, quienes sirven en los diferentes espacios de adoración y ministración de la iglesia.
Formación musical
Como parte integral de nuestro ministerio contamos con una Escuela de Música, dirigida por los mismos directores del Ministerio de Alabanza, Julián Orostegui y Melissa Espinosa.
La Escuela de Música nace como una herramienta de formación para desarrollar músicos con excelencia y, al mismo tiempo, formar adoradores con fundamentos espirituales sólidos.
Creemos que el talento debe ser desarrollado, pero también creemos que el talento necesita carácter.
Por esta razón, nuestra formación musical busca caminar de la mano con principios como la disciplina, la responsabilidad, la humildad, el servicio, la excelencia y la búsqueda de Dios.
Nuestro objetivo no es simplemente formar buenos músicos, sino preparar personas que puedan utilizar sus dones para servir al Reino de Dios.
Nuestra filosofía de adoración
Entendemos la adoración como un estilo de vida.
La música es una de las expresiones mediante las cuales adoramos, pero nuestra adoración comienza mucho antes de subir a una plataforma.
Adoramos cuando obedecemos a Dios.
Adoramos cuando servimos.
Adoramos cuando vivimos en integridad.
Adoramos cuando buscamos Su presencia.
Adoramos cuando ponemos nuestros dones al servicio de Su iglesia.
Por eso, la plataforma no debe ser el lugar donde buscamos identidad, reconocimiento o protagonismo, sino un lugar desde el cual expresamos públicamente lo que primero hemos vivido en secreto con Dios.
Nuestros valores
Intimidad con Dios
Buscamos que cada integrante tenga una relación personal y profunda con el Señor.
Integridad
Creemos que la vida del adorador debe respaldar aquello que ministra públicamente.
Excelencia
Procuramos desarrollar nuestros dones y capacidades para ofrecer al Señor lo mejor de nosotros.
Humildad
Reconocemos que el talento es un regalo de Dios y que todo lo que hacemos debe apuntar hacia Él.
Servicio
Entendemos que pertenecer al ministerio significa servir a Dios y a Su iglesia.
Unidad
Trabajamos como un solo cuerpo, respetando los diferentes dones, capacidades y generaciones.
Formación
Creemos en el crecimiento continuo tanto espiritual como musical.
Disciplina
Entendemos que la excelencia requiere compromiso, responsabilidad, preparación y constancia.
El perfil del adorador
Queremos formar adoradores que:
Amen profundamente a Dios.
Conozcan y vivan Su Palabra.
Sean personas de oración.
Tengan un corazón enseñable.
Sean responsables y disciplinados.
Desarrollen sus capacidades musicales.
Sirvan con humildad.
Respeten la autoridad espiritual.
Trabajen en unidad con sus compañeros.
Sean íntegros dentro y fuera de la iglesia.
Entiendan que el ministerio es un privilegio y una responsabilidad.
Busquen la presencia de Dios más que el reconocimiento de las personas.
Nuestro compromiso
Como Ministerio de Alabanza y Adoración nos comprometemos a continuar formando generaciones de adoradores que comprendan que la música es un instrumento poderoso cuando es puesta en las manos de Dios.
Queremos levantar una generación que no solamente tenga talento, sino también carácter.
Una generación que no solamente conozca canciones, sino que conozca al Dios al que canta.
Una generación que no busque una plataforma, sino Su presencia.
Una generación que entienda que la verdadera adoración comienza con una vida rendida delante del Señor.
Nuestra declaración
Somos una generación de tañedores.
Buscamos el rostro del Señor.
Adoramos con nuestras vidas.
Servimos con nuestros dones.
Nos preparamos con excelencia.
Caminamos en unidad.
Formamos nuevas generaciones.
Y utilizamos la música como una herramienta para exaltar el nombre de Jesucristo y llevar a Su pueblo a Su presencia.
Nuestra oración es que cada instrumento, cada voz y cada corazón puedan convertirse en una expresión de adoración que glorifique a Dios.
Como declara el Salmo 33:
“Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo.”
Salmo 33:3
Que nuestra música sea excelente, pero que nuestro corazón sea íntegro.
Que nuestras manos sepan tocar, pero que nuestro corazón sepa adorar.
Que nuestras voces puedan llenar un lugar, pero que nuestra vida pueda agradar al Señor.
Somos tañedores que buscan Su rostro y anhelan tocar Su corazón por medio de la adoración.







